Hola, esta etapa de mi vida se llama ‘’Encuentro de un nuevo pasatiempo”. Por alguna razón me contagie de varicela y claro, estoy en casa por descanso médico y sin poder salir porque dicen que crearía una epidemia pero yo creo que ya casi a todas las personas les dio esta enfermedad cuando estos(as) estuvieron pequeños(as). Pero claro, ese no es mi caso así que les voy a contar cómo la estoy pasando con esta enfermedad muy conocida pues las personas dicen que es la enfermedad de DIOS.
Para comenzar, me han privado de asistir a la universidad por 10 días lo cual significa para mí la pérdida de muchos conocimientos nuevos; ya que durante todo este tiempo que estuve asistiendo cada día significó un nuevo aprendizaje.
Por otro lado, no les voy negar que estoy contento ya que para mí estos días son como unas cortas vacaciones para regresar con fuerza y continuar con mi vida de universitario.
Bueno, por ahora tal como lo hacía todos los días, me levanto y me aseo; es en ese momento donde comienza mi primer problema porque antes que me enfermara estaba acostumbrado a desayunar, almorzar y cenar en la calle, es ahí donde reside específicamente el problema que menciono porque ahora me tengo que cocinar yo mismo y como yo soy un novato en la cocina no me sale muy bien que digamos pero, que quede bien claro que tampoco me sale tan mal ; luego escucho música hasta que me canso y es ahí cuando me pongo a repasar lo que ya aprendí en la universidad y me ha quedado claro que ese aprendizaje ya lo tengo incorporado porque ahora lo puedo repasar sin dificultad, pero algo que también me ha quedado claro es que es sólo es en los cursos que me gusta como son matemáticas y física. Vale aclarar que le he puesto mucho empeño en la lectura y he logrado llegar a leer por más de 1 horas ya que estaba interesante el libro que leí que fue justamente el que me entregaron cuando llegue a la universidad por primera vez y que lleva por título “El arte de emprender”. Este libro fue escrito por Raúl Diez Canseco Terry y fue escrita para todos los jóvenes.
Al comenzar a leer este libro confesaré que me sentí como si estuviera al lado de Raúl, como si fuera un amigo que estoy conociendo y me estuviera contando como ha sido su vida hasta entonces y creo que eso es lo que lo hace que se entienda muy fácil a diferencia del señor Mario Vargas Llosa. También me enteré que la universidad donde estudio, es decir, mi universidad cumple 45 años de funcionamiento y creación.
Hasta donde ya he leído el libro trata de muchas cosas como las que a continuación mencionaré:
En el primer capítulo recuerdo que empieza con dos grandes preguntas que muchos se hacen siempre, las cuales son: ¿los emprendedores nacen o se hacen? Y ¿el espíritu emprendedor se hereda o se logra?; a lo que él responde para la primera pregunta que los emprendedores nacen pero también se hacen así que llego a la conclusión y les digo nuevamente, amigos, todos absolutamente todos podemos salir adelante y ser grandes emprendedores como dice Raúl. Como respuesta a la segunda pregunta él dice que no se hereda si no le logra. y concluye diciendo que cada uno es dueño de su vida y que con la ayuda de Dios cada quien tiene que construir su propia historia, con lo que estoy completamente de acuerdo, pero hay muchas personas que por no saber este concepto dicen: mi vida ya está hecha, qué voy hacer pues eso quiso para mí el señor y se echan al abandono total hasta que terminan en la calle como locos.
En segundo lugar da a conocer su árbol genealógico donde aprendí algo, que ustedes supongo que por cultura general ya lo saben ya que son muy inteligentes, y es que Fernando Belaunde Terry fue presidente en los años (1963-1968) donde fue desterrado del cargo por así decirlo por el golpe de estado que provocó Juan Velasco Alvarado, pero después de 12 años de dictadura militar gobernó el general Francisco Morales Bermúdez quien realizó elecciones y donde el pueblo quiso que Belaunde regrese a palacio de gobierno.
En tercer lugar narra las etapas de su vida desde muy niño cuando él y su hermano aprendieron de su madre a hacer chupetes y venderlos en las épocas de verano. También cuenta que por ser sobrino del presidente en la marina de guerra lo trataban con mucho rigor, tanto así que cuando iba a presentarse para salir de descanso un día domingo una persona de un cargo superior al de él le pisaba los zapatos para que lo revisasen y le dijeran: zapatos sucios se queda usted. Pero algo interesante que también cuenta es que él no ingreso a la universidad UNI, pero que sí lo hizo en la Universidad del Pacifico donde al igual que yo fue becado, y pienso que tal vez de no haber sido su historia al igual que la mía sería otra. Asimismo, cuenta cómo nació la universidad donde actualmente estoy estudiando él dice que el de la idea no fue él si no su madre, una mujer ejemplar. Es asi como se puso a preparar a estudiantes que estaban terminando la secundaria y postularían a la universidad; así lo hizo y reunió a un grupo de amigos para que enseñaran sin embargo ahora tenía dos pequeños problemas: A qué alumnos enseñaría y dónde. Es así que fue al colegio La Inmaculada donde convenció a 16 alumnos y uno de ellos llevo a 4 amigos más, primer problema resuelto; ahora solo quedaba resolver dónde, pero también se las arreglo mediante un padre que le permitió usar un espacio ya que al confesarle que él no tenía dinero para pagarlo le dijeron que no le iban a cobrar debido a que él, su padre y abuelo fueron alumnos jesuitas. Así comenzó San Ignacio De Loyola con 20 alumnos y con la inseguridad de los padres al dejar a sus hijos en manos de unos jóvenes que apenas eran estudiantes, pero todos estos padres estoy seguro que al final de todo se sintieron felices, pues los resultados cuenta y lo demuestra con pruebas que 16 alumnos ingresaron a las mejores universidades y en los primeros lugares.
Es de esta manera que San Ignacio de Loyola creció y siguió creciendo hasta llegar a ser lo que ahora es.
Tan solo en esta pequeña parte aprendí muchas cosas, tales como son la perseverancia y la dedicación y que lo que uno siembra lo cosecha y si tú le pones empeño y dedicación a algo que quieres estoy más que seguro que cosecharás buenos resultados; así que amigos queridos ya saben, a ponerle mucho empeño y esfuerzo y yo sé que al igual que Raúl se que todos nosotros podemos chicos, vamos con esfuerzo que todo se puede.
Ya para terminar confesaré que los dos primeros días estaba más aburrido que el chavo del ocho en la escuela porque creía que no tenía nada que hacer estando encerrado y ahora me doy cuenta que la lectura es un gran pasatiempo ya que te enseña muy buenas cosas y ahora voy a leer cada vez más. Chau amigos y hasta la próxima.
Richard Cabanillas Jiménez